(Cardiac Arrhythmia)
También indexado como: Enfermedad del Nodo, Enfermedad del Nódulo Sinusal, Extrasístoles Supraventriculares, Fibrilación Auricular, Latidos Irregulares, Latidos Ventriculares Prematuros, Trastornos del Ritmo Cardiaco
Cuadro resumen
| Clasificación | Vitaminas, suplementos y hierbas |
|---|---|
|
|
|
|
|
|
|
La mayor parte de las arritmias no causan síntomas, pero las personas pueden experimentar ansiedad, aturdimiento, mareo, desmayos, conciencia anormal de los latidos cardiacos, sensación de aleteo o de golpeteo en el pecho.
Los medicamentos bajo receta médica que se emplean para tratar el ritmo cardiaco irregular incluyen quinidine (Quinidex®, Quinaglute®), procainamide (Pronestyl®), disopiramide (Norpace®), mexiletine (Mexitil®), amiodarone (Cordarone®, Pacerone®), verapamil (Calan®, Verelan®), acebutolol (Sectral®) y propranolol (Inderal®).
Algunas enfermedades que pueden provocar arritmia son la anemia, la fiebre, la insuficiencia cardiaca o los desequilibrios de electrolitos; en estos casos la arritmia debe considerarse un síntoma y hay que tratar la enfermedad que la causa. En algunos casos puede aplicarse al corazón una descarga eléctrica sincronizada (desfibrilación), ya sea por vía externa o interna (a través de un dispositivo instalado previamente que se activa en forma automática cuando se detecta una arritmia que pueda causar la muerte). Cuando no puede restablecerse un ritmo normal por estos métodos, puede implantarse un marcapasos (un dispositivo electrónico que controla el ritmo cardiaco) por medio de cirugía. También puede emplearse un método más moderno, llamado ablación por radiofrecuencia, para destruir pequeñas áreas del corazón que son responsables de la arritmia.
Vea la lista completa de referencias científicas para este artículo.
Copyright © 2003 Healthnotes, Inc. Todos los derechos reservados. www.healthnotes.com
La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos, animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta julio de 2004.