(Hawthorn)
Nombre común: Espino albar
Nombres científicos: Crataegus laevigata, Crataegus oxyacantha, Crataegus monogyna
El espino blanco se encuentra comúnmente en Europa, Asia occidental, Norteamérica y el norte de África. En los extractos medicinales modernos se usan principalmente las hojas y las flores. En las preparaciones tradicionales se usa la fruta.
Se utiliza en relación con lo siguiente (consulte la inquietud de salud particular para obtener información completa):
| Clasificación | Inquietudes de salud |
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Insuficiencia cardiaca congestiva (etapas tempranas) |
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Cardiomiopatía (si también hay insuficiencia cardiaca congestiva) |
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Las hojas, las flores y los frutos del espino blanco contienen distintos flavonoides y procianidinas que son los principales responsables de los efectos antioxidantes y sobre el corazón de esta planta. Con frecuencia, estos compuestos están estandarizados en los extractos de hojas y flores, ampliamente utilizados en Europa.
El espino blanco tiene un gran número de efectos beneficiosos sobre el corazón y los vasos sanguíneos. Puede mejorar el flujo sanguíneo a las arterias coronarias (las arterias que suministran la sangre al corazón) y las contracciones del músculo cardiaco. El espino blanco también puede mejorar la circulación a las extremidades y afecta a las enzimas que regulan la presión arterial. Los extractos de espino blanco pueden reducir ligeramente la presión arterial en algunas personas con hipertensión, pero no debe usarse como sustituto de los medicamentos para este trastorno.
¿Existen interacciones con algún medicamento? Algunos medicamentos pueden interactuar con espino blanco. Para su seguridad consulte las interacciones con fármacos, para ver una lista de estos medicamentos.
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La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos, animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta julio de 2004.