La creatina (monohidrato de creatina) es una sustancia cristalina e incolora que se usa en
el tejido muscular para la producción de fosfocreatina, un factor importante en la
formación de trifosfato de adenosina (ATP), la fuente de energía para la
contracción muscular y muchas otras funciones del organismo.
Se utiliza en relación con lo siguiente (consulte la inquietud de salud particular para obtener información
completa):
¿Dónde se encuentra?
La creatina se produce naturalmente en el hígado, el páncreas y los riñones
humanos. Se concentra principalmente en el tejido muscular, incluido el corazón. Las
proteínas de origen animal, como las del pescado, son la fuente principal de los
1–2 gramos al día de creatina que consume la mayoría de la gente en la dieta.
Los suplementos en forma de monohidrato de creatina se absorben bien y son bien tolerados por
el estómago.
¿Cuál es la dosis usual?
- Existen dos métodos para tomar suplementos de creatina. En el método de carga,
se toman 20 gramos al día de creatina (divididos en cuatro tomas, y bien mezclados con un
líquido caliente) durante cinco o seis días. Los niveles musculares de creatina
aumentan rápidamente, lo que resulta beneficioso si lo que se busca es un aumento de la
fuerza a corto plazo, por ejemplo, para una competencia de levantamiento de pesas, un juego de
futbol o una carrera corta.
- En el otro método, se pueden tomar 3 gramos de monohidrato de creatina al día
durante un periodo largo de entrenamiento de al menos cuatro semanas, durante el cual la
creatina muscular aumenta más lentamente, pero llega a alcanzar niveles similares a los
que se alcanzan con el método de cargas. Las dosis diarias más bajas, de 2–5
g, pueden ser adecuadas para mantener concentraciones elevadas de creatina en el tejido
muscular, pero no está demostrado que sean eficaces para producir una mejora prolongada
del rendimiento atlético. Tomar la
creatina con azúcar parece que maximiza la captación en el músculo.
¿Existen efectos secundarios o contraindicaciones?
- Se sabe poco acerca de los efectos secundarios de la creatina a largo plazo, pero no
existen reportes coherentes de toxicidad de los estudios con suplementos de creatina.
- En un estudio sobre los hábitos de administración y los efectos secundarios de
la creatina, la diarrea fue el efecto adverso
descrito más frecuentemente con los suplementos de creatina, seguido por los calambres
musculares.
- Algunos reportes muestran que la función renal, hepática y sanguínea no se
ve afectada por el uso de cantidades elevadas durante periodos cortos (10 gramos al día
durante un máximo de 51 días) de suplementación de creatina en adultos
jóvenes sanos. En un estudio de nueve personas que tomaron 5–30 gramos al día
no se observaron cambios en la función renal después de hasta cinco años de uso
del suplemento. No obstante, un hombre joven y sano que recibió 20 gramos al día de
creatina como suplemento desarrolló nefritis intersticial, una afección renal grave.
Después de suspender el uso de creatina, se observó una mejora en su función
renal. Los detalles de este caso indican con bastante certeza que el suplemento de creatina
fue lo que originó la enfermedad renal. El uso suplementario de creatina también
puede ser peligroso para las personas con enfermedades renales existentes. En un reporte, un
paciente con síndrome nefrótico (un trastorno renal) desarrolló
glomeruloesclerosis (otra afección renal grave) mientras tomaba creatina. Al suspender el
uso de creatina, la glomeruloesclerosis se resolvió.
- También existen informes anecdóticos de calambres musculares después del
uso de suplementos de creatina.
Al momento de escribir este artículo, no existían
interacciones bien documentadas de algún medicamento con monohidrato de creatina.
Copyright © 2003 Healthnotes, Inc. Todos los derechos reservados.
www.healthnotes.com
La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter
meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos,
animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en
cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no
presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen
pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de
tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de
hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su
médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta julio de
2004.