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Regional, Ileítis Granulomatosa, Ileocolitis
La enfermedad de Crohn es un padecimiento inflamatorio que aún no se comprende bien y
que por lo general afecta a la parte final del intestino delgado y el tramo inicial del colon.
Con frecuencia provoca la aparición de deposiciones con sangre y malabsorción.
¿Cuáles son los síntomas?
Diarrea crónica con dolor abdominal, fiebre,
pérdida del apetito, pérdida de peso y una sensación de plenitud en el abdomen
son algunos de los síntomas más comunes. Un tercio de los pacientes con enfermedad
de Crohn han padecido alguna vez fisuras anales (úlceras lineales en el borde del ano) o
fístulas anales (pasajes anormales con forma de tubo desde el recto a la superficie del
ano).
¿Cómo se trata?
En los pacientes con esta enfermedad, se utiliza generalmente loperamide (Imodium
A-D®) para tratar la diarrea. La irritación
anal y las deposiciones flojas pueden a veces aliviarse con un laxante que les da volumen,
como methylcellulose (Citrucel®) o psyllium
(Fiberall®, Konsyl®, Metamucil®, Perdiem®).
El diphenoxylate (Lomotil®) es el medicamento de venta con receta que más se
utiliza para controlar la diarrea. Los cólicos pueden tratarse con medicamentos
anticolinérgicos como L-hyoscyamine (Levsin®, Levbid®) y belladona
(BelladonnaTincture®). Se emplea sulfasalazine (Azulfidine®) en pacientes con
colitis de leve a moderada. Los corticosteroides orales como prednisone (Deltasone®)
pueden utilizarse durante episodios agudos. Empero, la terapia de largo plazo con
corticosteroides hace más daño que beneficio. Algunos medicamentos inmunosupresores
también pueden ser efectivos, como azathioprine (Imuran®) y 6-mercaptopurine
(Purinethol®). Las infecciones bacterianas
secundarias se tratan con antibióticos como tetracycline (Sumycin®) y doxycycline
(Vibramycin®).
Suplementos nutricionales que pueden ser beneficiosos
- Aceite de pescado: Una forma
especial de EPA/ADH de “ácidos grasos libres” con capa entérica (que
proporciona 2.7 gramos al día de ácidos grasos omega-3, EPA y ADH), extraída
del aceite de pescado, podría disminuir la inflamación asociada con la enfermedad de
Crohn.
- Vitamina D: En la enfermedad de
Crohn es común la malabsorción de vitamina D, lo que puede provocar deficiencias. En
un estudio se observó que la vitamina D evitó la pérdida de masa ósea en
pacientes con enfermedad de Crohn, mientras que en el grupo de control que no recibió el
suplemento se presentó una pérdida significativa. Un médico debe evaluar el
estado de la vitamina D y sugerir el nivel adecuado de suplementos de vitamina D.
- Vitaminas y minerales múltiples: La enfermedad de Crohn con
frecuencia produce malabsorción. Como resultado, es común que los niveles de muchos
nutrientes sean inadecuados. Por este motivo, es importante que las personas que sufren de
enfermedad de Crohn tomen un suplemento de multivitaminas y minerales de alta potencia. En
especial se han documentado deficiencias de zinc, ácido fólico,
vitamina B12, vitamina D y hierro.
- Saccharomyces boulardii:
En estudios doble ciego, la diarrea causada por la
enfermedad de Crohn y otros padecimientos ha respondido bien a la administración de
Saccharomyces boulardii (250-500 mg dos o tres veces al día).
- Zinc: 25-50 mgramos al día,
complementados con 2 a 4 mg diarios de cobre.
Hierbas que pueden ser beneficiosas
- Aloe (Sábila, Aloe
barbadensis)
Cambios en la dieta que pueden ser beneficiosos
- Evitar el azúcar (Incluidas las bebidas embotelladas y los alimentos
procesados a los que se añade azúcar): Es probable que una persona con la enfermedad
de Crohn consuma más azúcar que el promedio de lo que consume una persona saludable.
Una dieta rica en fibra y baja en azúcar produjo una reducción del 79% en las
hospitalizaciones, en comparación con un grupo de pacientes con la enfermedad que no
realizó cambios dietéticos.
- Reducir el consumo de proteínas animales y grasa: Reducir las
proteínas y grasas animales (de alimentos que no sean pescado) en la dieta.
- Comer pescado (De 3.5 a 7 onzas [99.25-198 gramos aproximadamente] al
día) en lugar de pollo, carne de res o cerdo: Una prueba de dos años comparó
los efectos que tuvo en pacientes con enfermedad de Crohn consumir una dieta rica en
ácidos grasos omega-3 de pescado (EPA y ADH) o una dieta baja en pescado. El grupo que
consumió pescado tuvo una tasa de recaídas de 20%, en comparación con el 58%
entre los que no comieron pescado.
- Evitar los alergenos alimentarios: Algunas personas con enfermedad de
Crohn tienen alergia a ciertos alimentos y se ha informado que mejoran cuando evitan los
alimentos a los que son hipersensibles. Se cree que la levadura de pan (que se encuentra en
los productos de panadería) puede desencadenar la enfermedad de Crohn. La levadura y
algunos quesos son altos en histamina, sustancia que se secreta durante la respuesta
alérgica. Las personas con enfermedad de Crohn no pueden descomponer la histamina a un
ritmo normal, de modo que la relación con la levadura y los lácteos podrían no
ser coincidencia.
- Evitar las nueces, las frutas crudas y los tomates, en algunos casos: En
ciertas personas, estos alimentos agravan los síntomas de la enfermedad de Crohn; algunos
otros alimentos también podrían causar problemas. Las dietas de eliminación
deben llevarse a cabo bajo supervisión de un profesional de la salud.
Cambios en el estilo de vida que pueden ser beneficiosos
- Dejar de fumar: Las personas con la enfermedad de Crohn con frecuencia
son fumadoras y existen pruebas de que esto empeora la evolución de la enfermedad.
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La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter
meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos,
animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en
cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no
presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen
pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de
tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de
hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su
médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta septiembre
de 2005.