(Restless Legs Syndrome)
El síndrome de piernas inquietas es una enfermedad poco conocida que provoca síntomas en las piernas poco antes de ir a dormir, mismos que se mejoran temporalmente con el movimiento. En ocasiones el padecimiento afecta también a los brazos. Puede causar movimientos repentinos de las piernas y puede provocar insomnio.
Cuadro resumen
| Clasificación | Vitaminas, suplementos y hierbas |
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Hierro (Sólo en personas con deficiencia de hierro) |
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El síndrome de piernas inquietas se caracteriza por un impulso casi irresistible de mover los miembros afectados, debido a una sensación desagradable bajo la piel, que se describe como hormigueo, comezón, molestia, cosquilleo, tensión, ardor, tirantez, o dolor. Estos síntomas ocurren principalmente en el área de la pantorrilla, pero pueden sentirse en cualquier parte de las piernas o los brazos. Las sensaciones empeoran cuando se descansa o se reduce la actividad, como cuando el paciente se acuesta o se sienta durante periodos prolongados.
Los síntomas graves se tratan con agentes dopaminérgicos, como pramipexole (Mirapex®), pergolide (Permax®), ropinirole (Requip®), bromocriptine (Parlodel®) y levodopa con carbidopa (Sinemet®); con benzodiazepinas, incluyendo diazepam (Valium®) y clonazepam (Klonopin®); y opiáceos (codeíne, oxicodone). Desafortunadamente, estos medicamentos tienden a perder su efectividad con el uso repetido cada noche.
Los síntomas también pueden aliviarse al resolver algún problema médico subyacente, como anemia por deficiencia de hierro, enfermedad renal, neuropatía diabética, amiloidosis, insuficiencia venosa crónica o cáncer.
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La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos, animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta septiembre de 2005.