Es el proceso mediante el cual se reparan la piel y los tejidos blandos después de una
herida.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas incluyen hinchazón, rigidez, dolor al tacto, cambios de color,
tensión en la piel, costras, comezón y formación de la cicatriz.
¿Cómo se trata?
Se emplean antibióticos tópicos de venta sin receta, como neosporin
(Myciguent®), bacitracin (Baciguent®) y combinaciones de ambos con polymixin B
(Neosporin®, Polysporin®) para tratar las infecciones de la piel y favorecer la
cicatrización de las heridas.
También pueden necesitarse antibióticos más fuertes que requieren receta,
como metronidazole (MetroGel®) y mupirocin (Bactroban®), para tratar la
infección y favorecer la cicatrización.
Otros tratamientos incluyen mantener la herida limpia, seca y cubierta. A veces son
recomendables procedimientos quirúrgicos, como puntadas o eliminación del tejido
dañado.
Suplementos nutricionales que pueden ser beneficiosos
- Vitaminas del complejo B:
La tiamina (vitamina B1), el ácido pantoténico (vitamina B5) y otras vitaminas
del complejo B han demostrado desempeñar un papel importante en el proceso de
cicatrización de las heridas. Por esta razón, los médicos pueden recetar un
suplemento de vitaminas del complejo B de gran potencia, para favorecer la cicatrización
de la herida.
- Bromelina (40 mg cuatro veces al
día, en comprimidos con capa entérica): Se ha observado que la administración
de una dosis de bromelina, una enzima derivada de la piña, antes y después de una
cirugía oral reduce la inflamación, los hematomas, el tiempo de curación y el
dolor. La capa entérica evita que los ácidos estomacales destruyan parcialmente la
bromelina. La mayoría de los productos comerciales que la contienen no cuentan con una
capa entérica y no se sabe cómo se compara la potencia de estos diferentes
productos.
- Vitamina C (de 1 a 2 gramos
diarios): En un estudio con estudiantes de odontología, un suplemento de vitamina C (de 1
a 2 gramos diarios) aceleró la velocidad de recuperación de heridas gingivales experimentales. En un estudio doble ciego en pacientes
operados con úlceras de decúbito (úlceras de presión), se suministró
un suplemento de 500 mg de vitamina C dos veces al día, lo que aceleró la
curación.
- Zinc (de 15 a 50 mg tres veces al
día): El periodo de recuperación de una herida quirúrgica se redujo en 43%
después de recibir un suplemento de zinc de 50 mg tres veces al día, en forma de
sulfato de zinc. El suplemento de zinc también mejoró la cicatrización de
heridas en pacientes ancianos con ulceras crónicas en las piernas y úlceras por
presión. En un estudio de 37 personas mayores con úlceras en las piernas, la
aplicación de compresas que contenían sulfato de zinc aceleró la
curación.
- Sulfato de condroitina
(tópico): En una prueba controlada en humanos, se encontró que las heridas
cicatrizaban mejor cuando se trataban con un polvo que contenía sulfato de
condroitina.
- Cobre: De 2 a 4 mg diarios, dos
semanas antes de la cirugía y hasta cuatro semanas después.
- Ornitina alfa-cetoglutarato (OCG): De 10
a 30 gramos diarios con alimentos, para ayudar a cicatrizar las heridas en pacientes
hospitalizados con quemaduras.
- Vitamina A (25,000 UI diarias):
Aunque no se han realizado estudios en humanos, algunos médicos recomiendan 25,000 UI de
vitamina A al día, comenzando dos semanas antes de la cirugía y continuando hasta
cuatro semanas después.
- Vitamina E (400 UI diarias):
Aunque no se han realizado estudios en humanos, algunos médicos recomiendan 400 UI de
vitamina E al día, comenzando dos semanas antes de la cirugía y continuando hasta
cuatro semanas después.
Hierbas que pueden ser beneficiosas
- Aloe (Sábila, tópico
y oral): En estudios en animales sobre inflamación de la piel se ha visto que tanto la
aplicación local como la ingestión oral de sábila reducen la inflamación y
aceleran la reparación celular. En estudios controlados en humanos, la aplicación
tópica de áloe aceleró la cicatrización de las heridas.
- Manzanilla (tópica): Una
preparación tópica de manzanilla combinada con corticosteroides y
antihistamínicos se usó para acelerar la velocidad de cicatrización de heridas
en ancianos con úlceras provocadas por mala circulación y en personas que se
operaron para quitarse tatuajes. El uso local del ungüento de manzanilla también
tuvo éxito para tratar úlceras leves en pacientes mayores inmovilizados en
cama.
- Gotu kola (Centella
asiatica tópico): Una revisión de estudios franceses sugiere que el uso
tópico de gotu kola puede ayudar a que cicatricen las heridas.
- Miel (tópica): El uso de miel para tratar heridas debe supervisarlo
un médico.
- Castaño de Indias
(tópico): El castaño de Indias contiene un compuesto llamado aescina, que tiene un
efecto anti inflamatorio y reduce el edema
(inflamación con retención de líquidos) consecuencia del trauma, en particular
en las lesiones deportivas, la cirugía y las heridas en la cabeza. En Europa, un
medicamento de uso local preparado con aescina es popular como tratamiento en esguinces agudos
en eventos deportivos.
Cambios en la dieta que pueden ser beneficiosos
- Nutrición balanceada: Las úlceras por presión y las
úlceras diabéticas se desarrollan con
frecuencia en pacientes con desnutrición o que han estado internados.
- Proteínas en la dieta: En un estudio de 28 personas con
desnutrición aquejadas por úlceras causadas por la presión, aquéllas que
recibieron una dieta con 24% de proteína mostraron una reducción importante en el
tamaño de las úlceras, mientras que quienes recibieron una dieta con 14% de
proteína no mostraron una mejoría significativa. Este estudio sugiere que un
incremento en el consumo de proteína en individuos con desnutrición puede mejorar la
cicatrización de las heridas. No se sabe si se logra el mismo beneficio en personas bien
nutridas.
Copyright © 2004 Healthnotes, Inc. Todos los derechos reservados.
www.healthnotes.com
Aprenda más sobre Healthnotes, la
compañía.
Aprenda más sobre los autores de
Healthnotes.
La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter
meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos,
animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en
cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no
presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen
pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de
tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de
hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su
médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta septiembre
de 2005.