(Aloe)
Nombres comunes: Aloe vera, Sábila
Nombres científicos: Aloe vera, Aloe barbadensis
La planta del aloe procede originalmente de África. Sus hojas largas, verdes, carnosas y con espinas en los bordes, tienen usos medicinales. El gel y el látex que se obtienen de las hojas frescas se usan para muchos fines. El látex es el residuo pegajoso que queda después de evaporar el líquido de las hojas de aloe cortadas.
Se utiliza en relación con lo siguiente (consulte la inquietud de salud particular para obtener información completa):
| Clasificación | Inquietudes de salud |
|---|---|
|
|
|
Cicatrización de heridas (tópico) Dermatitis seborreica (tópico) Herpes genital (tópico) Úlceras de la piel |
|
|
|
Los componentes del látex de aloe responsables de su efecto laxante se conocen como glicósidos de antraquinona. Aún no se sabe a ciencia cierta cuáles son los componentes del aloe aplicado por vía tópica que actúan en la cicatrización de heridas. Los estudios in vitro sugieren que algunos polisacáridos del aloe, como la acetilmanosa (acemanan), promueven la cicatrización de la piel a través de sus efectos anti inflamatorios, antibióticos y estimulantes del sistema nervioso. El gel puede tener algunas propiedades leves de alivio del dolor, ya que mata a las bacterias y hongos que contribuyen a la infección. Los efectos del aloe sobre la piel también pueden reforzarse debido a su alta concentración de aminoácidos, vitamina C, vitamina E, zinc y ácidos grasos esenciales.
¿Existen interacciones con algún medicamento? Algunos medicamentos pueden interactuar con aloe. Para su seguridad consulte las interacciones con fármacos, para ver una lista de estos medicamentos.
Vea la lista completa de referencias científicas para este artículo.
Copyright © 2004 Healthnotes, Inc. Todos los derechos reservados. www.healthnotes.com
Aprenda más sobre Healthnotes, la compañía.
Aprenda más sobre los autores de Healthnotes.
La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos, animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta septiembre de 2005.