(Lavender)
Nombre científico: Lavandula officinalis
Los países de Europa del este, en particular Bulgaria, aunque también Francia, Gran Bretaña, Australia y Rusia, cultivan la lavanda en grandes cantidades. Las aromáticas flores de la lavanda se usan para preparar medicamentos de herbolaria.
Se utiliza en relación con lo siguiente (consulte la inquietud de salud particular para obtener información completa):
| Clasificación | Inquietudes de salud |
|---|---|
|
Embarazo (en baños de asiento, para aliviar el dolor del perineo después del parto) |
![]() |
|
|
|
|
El aceite volátil (también llamado aceite esencial) de la lavanda contiene un gran número de componentes medicinales, como el alcohol períllico y el linalool. Se ha demostrado que el aceite volátil de lavanda es calmante y se usa tanto en herbolaria como en aromaterapia para los trastornos del sueño y para el estómago revuelto. Se ha demostrado que el linalool y otros componentes de la lavanda reducen la presión arterial en los animales, pero este efecto no se ha estudiado en el hombre. Los estudios in vitro sugieren que el linalool y otros componentes del aceite tienen una actividad antibacteriana y antimicótica importante, pero no existen estudios clínicos que confirmen estos hallazgos.
El uso interno del aceite volátil puede causar náuseas graves y otros problemas. Sólo se debe usar en cantidades muy pequeñas y sólo bajo la supervisión de un profesional de la salud. El consumo excesivo de lavanda (varias veces más de lo indicado anteriormente) puede causar somnolencia. El uso externo en cantidades razonables es seguro durante el embarazo y la lactancia
Al momento de escribir este artículo, no existían interacciones bien documentadas de algún medicamento con lavanda.
Vea la lista completa de referencias científicas para este artículo.
Copyright © 2004 Healthnotes, Inc. Todos los derechos reservados. www.healthnotes.com
Aprenda más sobre Healthnotes, la compañía.
Aprenda más sobre los autores de Healthnotes.
La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos, animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta septiembre de 2005.