(Pumpkin)
Nombres comunes: Ahuyama, Moranga, Semillas de calabaza, Zapallo
Nombres científicos: Cucurbita pepo, Cucurbita maxima
Las calabazas y calabacitas son originarias de Norteamérica y América Central, pero en la actualidad se cultivan en todo el mundo. Principalmente se usan las semillas con fines medicinales. Las flores amarillas de la calabaza también se usan tradicionalmente como medicina.
Se utiliza en relación con lo siguiente (consulte la inquietud de salud particular para obtener información completa):
| Clasificación | Inquietudes de salud |
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Las pepitas de calabaza contienen varios grupos importantes de compuestos activos: ácidos grasos esenciales, aminoácidos, fitoesteroles (como el beta-sitosterol), minerales y vitaminas. Los estudios sobre ácidos grasos similares a los de la calabaza, pero obtenidos de otras fuentes, indican que tienen efectos desinflamatorios y ayudan a reducir los niveles de grasas en la sangre.
Hay estudios que indican que las pepitas de calabaza tienen efectos benéficos sobre la próstata. Algunos investigadores piensan que el contenido de zinc, ácidos grasos y fitoesteroles de las pepitas de calabaza puede ser el responsable de este efecto, pero no se ha confirmado. También se piensa que las semillas de calabaza reducen los niveles de las sustancias que favorecen la formación de cálculos en la orina y aumentan los niveles de otras sustancias que inhiben la formación de cálculos.
En estudios in vitro, se observó que la curcurbitina tiene efectos antiparasitarios.
Al momento de escribir este artículo, no existían interacciones bien documentadas de algún medicamento con calabaza.
Vea la lista completa de referencias científicas para este artículo.
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La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos, animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta septiembre de 2005.