(Fish Oil and Cod Liver Oil (EPA & DHA))
También indexado como: Ácido Docosahexaenoico, Ácido Eicosapentaenoico, Ácidos Grasos Omega-3, EPA y DHA
El aceite de pescado contiene ácido eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA); ambos son ácidos grasos omega-3.
Se utiliza en relación con lo siguiente (consulte la inquietud de salud particular para obtener información completa):
| Clasificación | Inquietudes de salud |
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Enfermedad de Crohn (aceite de pescado en forma de ácidos grasos libres, con recubrimiento entérico) |
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Apoyo a la lactancia Asistencia durante el embarazo y el posparto (para evitar partos prematuros) Cuidados pre y posquirúrgicos Enfermedad renal Fenilcetonuria (si hay deficiencia de ácidos grasos poliinsaturados) Fibrosis quística (EPA) Función inmunológica (ácidos grasos omega-3 para enfermos críticos y pacientes después de una cirugía) Osteoporosis (en combinación con aceite de onagra) |
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El EPA y el DHA se encuentran en la macarela, el salmón, el arenque, las sardinas, el pez sable, las anchoas y el atún blanco y la carne de caza. El aceite de hígado de bacalao contiene grandes cantidades de EPA y DHA. Los suplementos de aceite de pescado contienen normalmente 18% de EPA y 12% de DHA, aunque es posible encontrar suplementos más purificados (es decir, con un mayor contenido de EPA y DHA). Además, el DHA está disponible en un suplemento que no contiene cantidades importantes de EPA.
¿Existen interacciones con algún medicamento? Algunos medicamentos pueden interactuar con Aceite de pescado y de hígado de bacalao. Para su seguridad consulte las interacciones con fármacos, para ver una lista de estos medicamentos.
Vea la lista completa de referencias científicas para este artículo.
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La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos, animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta septiembre de 2005.